En Brasil, la comisión del corredor inmobiliario la paga quien lo contrató. A la inmobiliaria que te muestra el departamento la contrató el dueño, no tú, y la Lei do Inquilinato (Lei 8.245/1991, artículo 22, inciso VII) le carga a él la intermediación y la administración, incluido el costo de comprobar tus papeles. Esa cuenta se vuelve tuya en un solo caso: cuando eres tú quien contrata a un corredor para que te busque vivienda.

Qué sí paga el inquilino por ley en un alquiler brasileño

Que la comisión no nazca de un encargo tuyo no significa que mudarse en Brasil no cueste nada por adelantado. La Lei do Inquilinato pone del lado del inquilino el alquiler y los gastos ordinarios de condominio, la cuota mensual del edificio. También la garantía: la caución en dinero está limitada a tres meses de alquiler (artículo 38, § 2º) y la prima del seguro-fiança la paga el inquilino (artículo 23, inciso XI); cuál de las dos conviene ofrecer depende de tu perfil. Y el IPTU, el impuesto municipal, cuando el contrato lo traslada de forma expresa: ahí sí la ley lo autoriza, porque ese costo no cae en el inciso VII —el de la intermediación— sino en el siguiente, el VIII, el único de los dos que admite pacto expreso en contrario.

Qué dice el artículo 22, inciso VII, de la Lei do Inquilinato brasileña

El alquiler residencial a largo plazo en Brasil se rige por la Lei do Inquilinato (Lei 8.245/1991). Su artículo 22 enumera lo que le toca al locador, y el inciso VII dice, textualmente:

«Art. 22. O locador é obrigado a: [...] VII - pagar as taxas de administração imobiliária, se houver, e de intermediações, nestas compreendidas as despesas necessárias à aferição da idoneidade do pretendente ou de seu fiador.»

En español: la administración inmobiliaria y la intermediación —el nombre legal del corretaje— corren por cuenta del propietario, y dentro de esa cuenta la ley incluye el costo de comprobar si tú y tu fiador son solventes. A la inmobiliaria la contrata el dueño: a él le rinde cuentas y a él le cobra.

Ese contraste entre los dos incisos casi nunca se cita y pesa más que cualquier opinión: el VIII termina con «salvo disposição expressa em contrário no contrato» —si el contrato lo pacta, ese costo se traslada— y el VII no lleva esa cláusula. El legislador sabía escribir «salvo pacto en contrario» y aquí no lo escribió.

El texto va más lejos: exigirle al inquilino, por el alquiler, «quantia ou valor além do aluguel e encargos permitidos» es una contravención penal, castigada con prisión simple o con una multa de tres a doce veces el valor del último alquiler actualizado, que revierte a favor del inquilino (artículo 43, inciso I). Su aplicación depende de cada caso, así que ningún cobro puede darse por ilegal de antemano. Pero cuestionarlo no es pedir un favor.

Corretagem, taxa de administração y taxa de cadastro: tres cobros distintos en la misma cuenta

La cuenta que una inmobiliaria brasileña te manda antes de firmar mezcla nombres que no son lo mismo, y ahí se cuela casi todo cobro indebido:

  • Corretagem —el corretaje— es la comisión por acercar a las partes y cerrar el contrato: pago único. La Lei do Inquilinato la llama «intermediação» y en su artículo 22, inciso VII, la pone a cargo del propietario.
  • Taxa de administração es el porcentaje mensual por gestionar el inmueble mientras dure el alquiler. El mismo inciso también la deja del lado del dueño.
  • Taxa de cadastro, o análise cadastral, es la revisión de tus documentos y los de tu fiador. La ley la nombra dentro de la intermediación, así que cobrártela aparte es el mismo costo con otra etiqueta; el Procon de São Paulo ya lo señaló. Conviene saber qué papeles pueden pedirte de verdad.

La intermediación de alquileres en Brasil es una profesión regulada: qué es el CRECI

Esta es la mitad de la historia que casi ninguna guía cuenta: en Brasil, intermediar un alquiler no es una actividad libre. La Lei 6.530/1978 y el Decreto 81.871/1978 reservan la intermediación inmobiliaria a quien está inscrito en el CRECI, el consejo regional de corredores de inmuebles; ambas normas nombran el alquiler de forma expresa. Ejercer sin inscripción es una contravención penal (Decreto-Lei 3.688/1941, artículo 47), la categoría más leve de la clasificación penal brasileña: no es un delito, y conviene decirlo con esa precisión.

De ahí salen dos consecuencias. Quien te muestra el departamento suele ser un profesional inscrito que trabaja por encargo del propietario: su cliente es el dueño, y por eso el inciso VII de la Lei do Inquilinato manda ahí la cuenta. Y la regla alcanza a quien intermedia por cuenta ajena, no al propietario que alquila lo suyo, que puede publicar su inmueble sin corredor y sin inscripción.

Cuándo la comisión de intermediación sí corre por cuenta del inquilino

En el alquiler brasileño a largo plazo la inmobiliaria trabaja por encargo del propietario, y ahí es donde el artículo 22, inciso VII, de la Lei do Inquilinato pone la intermediación. Hay dos caminos legítimos por los que esa cuenta cae del otro lado.

  1. Contrataste tú al corredor. Si eres tú quien encarga la búsqueda —barrio, presupuesto, tipo de vivienda— y de ahí sale el contrato, el cliente eres tú y la comisión es tuya. El Código Civil brasileño regula ese encargo en los artículos 722 a 725, y el CRECI de Paraíba, por ejemplo, publica una tabla referencial de honorarios que le pone precio: orienta a las partes, no las obliga.
  2. El alojamiento no se rige por esta ley. Los apart-hoteles, los hoteles-residencia y las figuras equiparadas quedan fuera de la Lei do Inquilinato por completo (artículo 1º, párrafo único, letra a.4): su cuenta sigue otra lógica.

La taxa de serviço de las plataformas brasileñas: por qué no es corretagem y por qué el caso sigue abierto

Hay un caso vivo que impide cerrar el tema con una regla absoluta. En el alquiler a largo plazo en Brasil hay plataformas que sí le cobran al inquilino, sin llamarlo corretagem. Los términos publicados de QuintoAndar dicen que la corretagem y la taxa de administração las paga el propietario. Por separado, esos mismos términos crean una taxa de serviço por servicios digitales prestados «exclusivamente ao Inquilino»: mensual, y con la aclaración expresa de que no remunera la administración inmobiliaria. Su centro de ayuda agrega que esa tasa «não precisa estar no contrato».

La construcción está armada para no ser lo que el artículo 22, inciso VII, de la Lei do Inquilinato le carga al propietario: ni intermediación ni administración, sino un servicio digital prestado a ti. Si esa construcción resiste el examen judicial es otra cuestión, y sigue abierta: el Ministerio Público de Río de Janeiro demandó a la empresa en 2022. En abril de 2024, una sentencia de primera instancia prohibió los cobros y ordenó devolverlos, pero días después el tribunal del estado le concedió efecto suspensivo y la tasa volvió a cobrarse. Esa suspensión seguía en pie a mediados de 2026.

La conclusión honesta: el inciso VII te dice quién debe pagar la intermediación de un alquiler en Brasil, no lo que te van a cobrar.

Cómo saber por el anuncio quién contrató al corredor en Brasil

La regla —paga quien contrató al corredor— se puede aplicar antes de escribirle a nadie, porque el anuncio ya trae la señal: el número de CRECI, la matrícula que la Lei 6.530/1978 exige en Brasil a quien intermedia inmuebles ajenos, sea una persona o una empresa. Cuando está a la vista, del otro lado hay un profesional matriculado que recibió un encargo, y el anuncio suele llevar además el nombre comercial de la inmobiliaria, un código de referencia del inmueble y un enlace a la página del anunciante con el resto de su cartera. El anuncio de un dueño particular no tiene nada de eso: un nombre de pila, un solo inmueble y ninguna matrícula que exhibir, porque quien ofrece su propia vivienda no intermedia nada y la ley no lo obliga a inscribirse. Ojo con leer la señal al revés: que el CRECI aparezca prueba que hay un profesional detrás, pero que falte no prueba lo contrario, porque no toda inmobiliaria lo publica en sus anuncios.

Esa señal te dice de quién es la cuenta. En el alquiler residencial a largo plazo, el encargo que puso a esa inmobiliaria en el anuncio lo dio, por regla general, el propietario: es su inmueble el que se ofrece y es él quien quiere alquilarlo, así que el cliente del corredor es él, no tú. Es exactamente el supuesto que cubre el artículo 22, inciso VII, de la Lei do Inquilinato, que pone la intermediación y la administración a cargo del locador; la corretagem que aparezca en tu cuenta no nació de un encargo tuyo, sino de ese contrato entre la inmobiliaria y el dueño. Y cuando el anuncio lo publica el propio dueño, no hay intermediación de por medio ni corretagem que trasladar.

De un portal brasileño a otro, la proporción entre anuncios de inmobiliaria y de particular cambia bastante: en el portal de clasificados generalista —que dice abiertamente si el anuncio es de un dueño o de una inmobiliaria— el propietario directo aparece, pero es la excepción; en el portal de clasificados de inmobiliarias casi todo lo publica una empresa y buena parte de los anuncios lleva CRECI a la vista. Lo medimos portal por portal en nuestra comparación de los sitios donde busca alquiler todo Brasil.

Qué hacer si al firmar un alquiler en Brasil te cobran la corretagem

Pide el desglose de costos por escrito antes de la firma, con el concepto y el monto de cada cobro: una «taxa de entrada» en un solo monto es donde se esconde la intermediación trasladada. Si aparece, pregunta por escrito si ese cobro es la comisión que la inmobiliaria pactó con el propietario, cita el artículo 22, inciso VII, de la Lei do Inquilinato y pide que se retire o se descuente. Si ya pagaste, guarda el comprobante y el contrato, y reclama la devolución por escrito.

Preguntas frecuentes

¿Quién paga la comisión de la inmobiliaria en un alquiler en Brasil?

Quien contrató al corredor, que en el alquiler residencial común es el propietario. La Lei do Inquilinato (Lei 8.245/1991), artículo 22, inciso VII, pone la intermediación y la administración inmobiliaria a cargo del locador: la comisión nace de su relación con la inmobiliaria que él contrató, no de la tuya.

¿Es obligatorio para el inquilino pagar la corretagem en Brasil?

No es una obligación que la ley te imponga. El artículo 22, inciso VII, de la Lei do Inquilinato atribuye ese costo al propietario, así que cuando aparece en tu cuenta es un traslado: algo que puedes cuestionar o negociar antes de firmar.

¿Cuál es la diferencia entre corretagem y taxa de administração?

La corretagem es un pago único por acercar a las partes y cerrar el contrato; la taxa de administração, el porcentaje mensual por gestionar el inmueble mientras dure el contrato. El artículo 22, inciso VII, de la Lei do Inquilinato deja las dos a cargo del propietario.

¿En Brasil no me van a cobrar nada por intermediación?

Eso no lo dice la ley ni lo decimos nosotros: el artículo 22, inciso VII, de la Lei do Inquilinato define de quién es el costo, no lo que van a cobrarte. Hay plataformas de alquiler en Brasil que le cobran al inquilino una tasa mensual por servicios digitales, armada para no ser corretagem ni administración, y ese diseño sigue discutiéndose en los tribunales.

¿Cualquiera puede intermediar un alquiler en Brasil?

No. La Lei 6.530/1978 y el Decreto 81.871/1978 reservan la intermediación inmobiliaria, el alquiler incluido, a quien está inscrito en el CRECI, el consejo regional de corredores de inmuebles; ejercer sin inscripción es una contravención penal. La regla no alcanza al propietario que alquila su propio inmueble.

¿En un alquiler por temporada en Brasil la comisión la paga el inquilino?

No: que el contrato sea corto no cambia de quién es la comisión. Los artículos 48 a 50 de la Lei do Inquilinato permiten al propietario pedir el alquiler por adelantado y una garantía, pero no mueven el costo de la intermediación, que sigue donde lo pone el inciso VII. Distinto es el apart-hotel: queda fuera de la Lei do Inquilinato por completo.

Contenido informativo; no es asesoramiento legal. Las reglas descritas salen de la Lei do Inquilinato (Lei 8.245/1991) y del Código Civil brasileño, pero cada contrato tiene sus cláusulas y cada caso, detalles que cambian el resultado: consulta a un profesional habilitado. RemRent es un agregador de anuncios de alquiler: reunimos en una sola búsqueda lo que ya está publicado en los grandes portales de Brasil. No somos una inmobiliaria ni agentes inmobiliarios, no tenemos CRECI, no intermediamos contratos y no cobramos comisión por ninguna operación, así que no hay tarifa nuestra que defender aquí. Actualizado en agosto de 2026.

La negociación cambia de tono cuando llegas a la mesa sabiendo qué cobro es tuyo y cuál no. Estamos reuniendo los alquileres de los grandes portales de Brasil en una sola búsqueda, para comparar con calma y firmar sin sorpresas. Si quieres que te avisemos el día que abramos, deja tu correo aquí abajo.